TALLER PROFUNDIZACIÓN I.

ALGUIEN SOBRE MI ESPALDA

INTRODUCCIÓN

El sueño es una parte integral de la vida cotidiana, una necesidad biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento. El sueño ha sido y sigue siendo uno de los enigmas de la investigación científica, y aun actualmente, tenemos grandes dudas sobre él. De ser considerado un fenómeno pasivo en el que parecía no ocurrir aparentemente nada, se ha pasado a considerar a partir de la aparición de técnicas de medición de la actividad eléctrica cerebral, un estado de conciencia dinámico en que podemos llegar a tener una actividad cerebral tan activa como en la vigilia y en el que ocurren grandes modificaciones del funcionamiento del organismo; cambios en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria, la temperatura corporal, la secreción hormonal, entre otros.

La experiencia vivida desde el caso personal me ha permitido entender la parálisis del sueño como un fenómeno, donde al despertar, aun estando en estado inconsciente, se presenta la imposibilidad de mover las extremidades. Dentro de este estado existen dos formas de actividad, una pasiva y otra activa. En la pasiva solo está la incapacidad de moverse con una sensación de pánico inexplicable; en cambio, en la forma activa, agregado a lo anterior, se crean fenómenos paranormales y “monstruos” que interactúan con el entorno o con uno mismo. Dentro de la parálisis del sueño se puede sentir “físicamente” el dolor, a tal grado que, al salir de este estado, se puede sentir el escozor de la herida, pero, obviamente, sin la prueba física. 

Se plantea la parálisis del sueño como un estado provocado por el estrés y la ansiedad, sumado a otros elementos de la vida cotidiana; todos estos factores simbólicos pueden ser influenciados a partir de imágenes absorbidas en la vigilia −películas, tv, Internet, etc.− ya que debe haber un motivo en común que genere dicho estado, sea físico, psicológico, o un conjunto de varios factores que influyan en la creación de una parálisis del sueño.



PROCESO ARTÍSTICO I

La instalación del objeto y el volumen del audio, llaman la atención del espectador a querer escuchar por completo lo que se reproduce, de sumergirse en un espacio onírico donde se muestran objetos incompletos, sumergidos en las paredes y el piso, que van cayendo en cascada desde el techo y se pierden a los pies del espectador. La luz tenue de velas y el sonido, casi susurrado, pero lo suficientemente fuerte como para invitar a los visitantes a acercarse a los objetos, abrirlos, rodearlos, con la finalidad de escuchar totalmente las narraciones de parálisis del sueño. Todos estos aspectos son importantes para generar una experiencia onírica en la exposición. 


TÉCNICA: Objeto sonoro
LUGAR: Casona
AÑO: 2018


TÉCNICA: Instalación objeto sonoro
LUGAR: Museo Casa Águeda
AÑO: 2019




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